Los países cristianos veneran a sus difuntos todos los primero de noviembre y muchos países latinoamericanos viven con intensidad esta fecha.


Los peruanos tienen la tradición de visitar las tumbas de sus seres queridos. En estos homenajes que se hacen se suele llevar flores, comidas o bebidas a los cementerios.

Esta fiesta fue instaurada por la iglesia católica a principios del siglo cuarto y fue para venerar a los consagrados por Dios, Como no existía ningún día para este rito, se decidió elegir el 1 de noviembre. Además, más adelante se empezó a usar el 2 de noviembre como el día de todos los difuntos, una fecha que en otras culturas decantaría en el actual Halloween.

Cabe destacar que el único día no laborable por el Día de Todos los Santos es el 1 de noviembre. Esto quiere decir que muchos establecimientos permaneceran cerrados ese día. Sin embargo, el 2 de noviembre si es laborable, por lo que todas las empresas y negocios abrirán con normalidad. Esto se debe, en parte, a que el país se encuentra en una complicada situación económica, y el plan de reactivación no da espacio para más días libres.

Solo quedarían tres días feriados hasta final de año: el 8 de diciembre (Día de la Inmaculada Concepción), el 25 de diciembre (Navidad) y el 31 de diciembre (día no laborable decretado por el Gobierno)